Respeto

Seguimos sin asomar la nariz tras la puerta y, mientras tanto, lo único que se nos ocurre es disfrutar de nuestra pequeña, al cien por cien.

Sus primeras sonrisas, sus primeros gestos reclamando atención, sus miradas fijas dentro de unos ojos achinados que me vuelven loca.

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Y como muy bien dice la autora de Mamíferas al borde de un ataque de nerviosy copio literalmente…:

“Respeta lo íntimo de ese momento ancestral, las puertas de la vida, y no lo regales, vívelo a solas con tu pequeña y recién estrenada familia… Respeta la lactancia de tu hijo y date en exclusiva, de cuerpo entero… Respeta sus tiempos, su ritmo, su corazón atiendo bajito. Respeta su llanto. Vive su expresión con respeto y devuélvele todo ese amor, en tus brazos. Respeta su adaptación a este mundo tan distinto y dale tu cuerpo para que viva en él. Respeta tu cuerpo y dale el descanso que te regala la naturaleza de tu nuevo cuerpo de alto rendimiento…, respeta tu vínculo y que nadie lo llame enmaderamiento…”

Es algo realmente maravilloso, y difícil al mismo tiempo.  Sin duda hay que entregarse en cuerpo y alma a esta nueva vida, esta condición y formas de hacer. No importa estar en NY, Madrid, Tokio…, por encima de todo está el instinto, el saber hacer, el proteger, el saber que lo eres todo para una personita, que se va adaptando poco a poco a nuestra vida, y lo hace de la mejor manera posible, porque nadie le ha enseñado,…, no existen las frases como “tiene bracitis” o “se está acostumbrado a los brazos”… está aprendiendo a vivir, a necesitar, a recibir.., Y a mi no se me ocurre mejor manera de dar amor que entre mis brazos, susurrando despacito, apretando fuerte el lazo invisible que nos mantiene unidos, a los tres…

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De esta forma nos despertamos hoy, al otro lado del océano, todavía con frío, en nuestro pequeño refugio, sin muchas fotos que mostrar (Fuensanta, seré tus ojos), ni planes que mostrar…, pronto, no tenemos prisa… Ya subirán las temperaturas por encima de cero grados y daremos mil paseos.

Esperando a mis queridos padres, que solos recorren esta jungla, sin miedo,…, y sin mi ayuda… El tiempo nos la ha jugado, pero el poder darles un beso a diario me es más que suficiente…

Feliz fin de semana